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jueves, 18 de enero de 2018

La llama

El otro día hablaba del guanaco, Lama guanicoe (Müller, 1776)

Reino Animalia
Filo Chordata
Clase Mammalia
Orden Artiodactyla
Suborden Tylopoda
Superfamilia Cameliodea
Familia Camelidae
Tribu Lamini
Género Lama
Especie Lama guanicoe (Müller, 1776)

Si hacemos memoria recordaremos que explicaba que el género Lama tiene dos especies, una es precisamente Lama guanicoe, el guanaco y la otra Lama glama, la Llama.

La palabra Lama dije que es una palabra quechua que fue traducida por los primeros españoles como "oveja". Glama es un término tomado del nombre “llama, lama, glama” que los primeros colonizadores tomaron de los peruanos.

La llama es un animal doméstico procedente del guanaco, pero su domesticación es tan antigua que las dos especies han acabado por diferenciarse. Fue creada por los pueblos andinos nativos mediante selección artificial a partir del guanaco salvaje de manera independiente en tiempo y espacio en sectores del sur del Perú, norte de Chile, oeste de Bolivia y el norte de Argentina.

La creación de las llamas se explicaba mediante un mito: el hijo de Manco Cápac y Mama Ocllo (los fundadores del imperio inca), se enamoró de una de sus hermanas menores que estaba destinada a ser una Virgen del Sol. El emperador inca prohibió el matrimonio y los jóvenes desobedeciendo huyeron al campo, siendo por ello condenados a muerte. la madre pidió clemencia al dios Viracocha, quien para salvarlos los convirtió en una pareja de llamas.

Un buen día Manco Cápac oyó hablar de la existencia de dos animales que vagaban con una mirada humana en sus ojos y ordenó que los capturasen y llevasen al Cuzco y cuando los tuvo delante, los reconoció y los mandó sacrificar. Los espíritus de los dos amantes sacrificados emprendieron viaje por la vía láctea a la morada de Viracocha. Se dice que desde entonces cuando las llamas lleguen a su destino, recuperaran su forma humana y regresaran al mundo para un nuevo reino, con armonía entre los hombres.


Antes del descubrimiento de América para los europeos, la distribución de la llama se correspondía con las fronteras del imperio inca a lo largo de los Andes. Hoy en día este animal es abundante en la Puna o Altiplano de los Andes de Perú, Bolivia, Chile, Ecuador y Argentina, existiendo además rebaños en Europa, Japón, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda. 


Las llamas alcanzan llegan a tener una altura de 1,20 metros y un peso de unos 140 kilogramos. Tienen, como los demás miembros de su familia el cuello y las patas largas, el hocico redondeado, los incisivos inferiores sobresalientes y el labio superior hendido. Tienen sólo dos premolares en la hemimandíbula superior y uno en la inferior, por lo que presentan un amplio diastema entre estos y los incisivos. La coloración del pelaje es variable, normalmente marrón rojiza, con grandes parches blancos o amarillentos. Están perfectamente adaptadas a vivir en las alturas, incluso por encima de los 4000 metros sobre el nivel del mar, debido a particularidades de su hemoglobina.



Cada macho mantiene un pequeño harén de unas seis hembras en un territorio que defiende de la presencia de otros machos. La gestación dura unos 11 meses, y el parto es único. A los cuatro meses, las crías son destetadas y se independizan, las jóvenes hembras suelen quedarse en su grupo, mientras que los machos forman grupos de jóvenes.