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sábado, 20 de mayo de 2017

La precisión del salto de la araña saltarina o "si fallo el salto no como"

Las arañas saltarinas son unos magníficos predadores que cazan al acecho, acercándose a la presa sin ser vistas, saliendo normalmente de debajo de una hoja,  para después dar una carrerilla y situándose en la posición y lugar adecuados dar un salto final, que puede ser de hasta 50 veces su tamaño, para acabar sobre la presa.

Cuando uno puede ver como cazan queda verdaderamente sorprendido y no puede evitar preguntarse como un ser tan diminuto puede realizar semejante proeza. Pues bien, la explicación no es sencilla pero es una verdadera maravilla de ingeniería biológica y de la evolución de las especies.

Si miramos atentamente a estas arañas diminutas observaremos que sus pequeñas y cortas patas no parecen tener músculo suficiente para dar un salto de tales características. Y es que la araña no se impulsa para el salto con sus patas, como inicialmente podíamos pensar, sino que lo hace con un sistema de bomba hidráulica situada en sus patas traseras que expulsa hemolinfa a gran velocidad impulsando así a la araña hacia su objetivo. El adecuado manejo de este sistema les permite además saltar con precisión en cualquier dirección, no solo hacia delante, sino también de lado o hacia atrás.

Una explicación diferente tiene el sistema de cálculo de la distancia al objetivo que les permite ser tan milimetricamente precisas en su ataque.

Un equipo de científicos japoneses ha descubierto y publicado en la revista Science cómo estas arañas tienen un sistema de percepción de profundidad de lo mas original que les ayuda a medir las distancias y dar el salto preciso. Digo original porque el sistema no se basa en el ajuste de la longitud focal de la lente del ojo o en movimiento de la cabeza para hacer un cálculo de la distancia con el cambio de paralaje, sino que utilizan un sistema mediante el cual comparan una imagen del objetivo más o menos desenfocada con otra mejor enfocada y mas nítida.

El investigador Takashi Nagata y sus colegas de trabajo descubrieron que la araña utiliza este sistema al analizar la anatomía del ojo primario de estas arañas. Vieron que la retina de los ojos de estas arañas poseen cuatro capas retinianas superpuestas y que una de las capas contenía un pigmento sensible al verde, pese al hecho de que esta capa no enfoca la luz verde. De esta manera, en la luz del día «blanca» regular, esta capa siempre recibe una imagen desenfocada, mientras que las otras capas reciben imágenes enfocadas. Será esta diferencia la que permita a las arañas calcular la profundidad de un objeto a través del desenfoque de la imagen hecho que confirmaron exponiendo a las arañas a luz de color  y viendo como saltaban: las arañas bañadas en luz verde llevaron a cabo saltos precisos, mientras que las arañas bañadas en luz roja (en la cual toda la luz de onda corta, incluyendo la verde, está ausente) casi siempre se quedaron cortas en su brinco y tuvieron que saltar por segunda vez.

Aún así, a pesar de lo hermoso del diseño y de su precisión, las arañas saltarinas fallan también en sus cálculos y muchas veces no consiguen la captura de la presa.

Ahora un par de fotografías que obtuve el otro día mostrando esto.

1.- Acecho y carrerilla antes del salto de una araña saltarina para capturar un sírfido (Scaeva pyrastri)
2.- Fallo del salto y por lo tanto, araña a velas vir y Scaeva huida
3.- A esperar nueva oportunidad

Amigos mios, la vida del depredador también puede ser muy dura.