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domingo, 10 de enero de 2016

La fotografía en color y Santiago Ramón y Cajal

Hijo de un médico rural, Santiago Ramón y Cajal nace en Petilla de Aragón, Navarra, el 1 de mayo de 1852. Desde los dos años cambia de localidad con frecuencia debido al trabajo de su padre.
Estudia Medicina en Zaragoza y se doctora en 1877. Durante su vida ocupa cátedras en la Facultad de Medicina de Valencia (1884), Barcelona (1888) y Madrid (1892), y en 1906 recibe el premio Nobel de Medicina y Fisiología  por sus investigaciones sobre los mecanismos que gobiernan la morfología y los procesos conectivos de las células nerviosas.



Una faceta menos conocida de la compleja y curiosa personalidad de Santiago Ramón y Cajal, es la de su afición por la fotografía que le acompañó toda su vida.

Cajal aprende los fundamentos de la fotografía en su época de estudiante de Bachillerato en Huesca, de unos fotógrafos ambulantes pero no comienza  verdaderamente a hacer fotografías hasta 1878. Ese año, Cajal cae enfermo y se traslada al Balneario de Panticosa donde durante su convalecencia se dedica a hacer fotografías. Ya no dejará de hacerlo durante toda su vida, pero no se dedicaria profesionalmente a ello, a pesar de lo cual, dedicó mucho tiempo y esfuerzo en la investigación de emulsiones fotosensibles y tipos de impresión fotográfica. En 1880 fabricó placas fotográficas ultrarrápidas de emulsión de gelatino-bromuto que podian ser expuestas en tan solo 3 segundos. Experimentó también con las nuevas técnicas del fotograbado, la fotomicrografía y la fotografía estereoscópica, y creó las fotolitografías.

Su afición le llevó a autorretratarse multitud de veces desde su juventud hasta la madurez.



Autorretratos


Cajal fue pionero de la fotografía en color en España, escribiendo incluso un libro sobre el tema que publica en 1912, contando 60 años de edad. «La fotografía de los colores»


Su cámara de fotos estereoscópica y su libro de fotografía



El procediiento fotográfico en color por aquella época era la placa autocroma. Este es un procedimiento de síntesis aditiva patentado por los hermanos  Auguste et Louis Lumière en 1903 y comercializado por ellos mismos 4 años mas tarde. Los hemanos Lumieré anunciaron la inveción del autocromo el Lunes 10 de Junio de 1907. Este fue el único procedimiento disponible para hacer fotografias en color hasta 1935. Las placas autocromas constaban de un mosaico de microscópicos granos de almidón, usualmente fécula de patata, sobre la base de una película en blanco y negro en una placa de cristal. Los granos eran teñidos de color naranja, verde y morado, actuando de esta forma como filtros de color. Tras el procesado de la placa surgían los colores complementarios.Una vez concluido el proceso de revelado y fijado se invertía la imagen para obtener un positivo; todo ello en la misma placa. Tras revelar y positivar, la observación a la luz blanca a través de la misma pantalla de filtraje producía unaimpresión en color. Las placas autocromas son por tanto piezas únicas, pues no existen negativos para obtener copias. De la fábrica de los Lumière en Lyon salieron millones de estas delgadas y frágiles placas de vidrio durante casi 25 años. Eran relativamente fáciles de usar y, aunque costaban cuatro veces más que las placas monocromáticas, se vendían como pan caliente en cajitas de cuatro unidades, hasta que en 1931 se descontinuaron y se comenzó a utilizar celuloide para las fotos a color.

Cajal se entusiasmo con el descubrimiento, como esplicó en su libro:

“Hétenos ya, gracias al maravilloso invento de Lumière, emancipados de la intolerable esclavitud del blanco y negro. Flores y frutos, celajes y montañas, bosques y lagos, labios y mejillas, cabellos rubios o castaños, trajes y adornos policromos…todos estos y otros mil motivos artísticos, antaño inabordables, resultan ahora empresas llenísimas, vulgares, accesibles al más modesto cultivador del objetivo.”

 “Bastan en rigor seis u ocho minutos para impresionar, revelar, invertir, redesenvolver (sic.), lavar y entregar al cliente una heliocromia (sic.), asombro de verdad y de belleza, cuando para hacer una buena fotocopia en negro es menester casi un día, a menos de resucitar el trasnochado y pueril procedimiento del ferrotipo, regocijo en otro tiempo de ferias y delicia de soldados y criadas”.

Os dejo de muestra unos cuantos de sus autocromos, el último, un autorretrato:







Y para terminar, un retrato en color de Santiago Ramón y Cajal con su nieta




En 1934, poco antes de fallecer, dejó escrito que la fotografía tenía dos estéticas: la documental y la de galería o artística.

Cajal fallecido en Madrid el 17 de octubre de 1934.
Los Españoles perdimos posiblemente un buen artista, pero ganamos un Premio Nobel de Medicina.